
La ruta se inicia nuevamente tras un perfecto almuerzo en Al Lío. Hemos atacado el paseo en dirección Sur, hasta llegar al final del mismo, donde la Gola de Benavites separa Cases de Queralt (Valencia) del término municipal de Almenara (Castellón), y tras tocar la línea, hemos decidido que todavía no era momento de cruzarla y nos hemos vuelto a adentrar en Castellón por el Camino Serratella.

Antes de alcanzar el circuito de Karting, nos hemos adentrado en la zona de Marjal, para buscar, ya de manera decidida, cruzar la línea interprovincial. Para ello, hemos ido en dirección al Racó y tras cruzarlo, nos hemos adentrado en lo que dentro de poco serán plantaciones de hortícolas y, no hace mucho eran marjales llenas de agua (Ojo, la época es clave para poder seguir esta ruta, puesto que no se puede realizar cuando la marjal está inundada, ni cuando el melonar está en producción).

El cruce de la marjal tiene sus pruebas de aventura, y requiere el cruce de un canal por una viga bastante estrecha – cómo disfrutan los pequeños de este tipo de trastadas.
Poco después de este punto llegan las cuadras de la hípica de Corinto, donde de verdad alucinan con poder ver tan de cerca a los caballos, o incluso, en caso de concertar cita previamente, poder montar en ellos. Está todo muy cuidado y bien merece una parada en el camino, incluso podrán dar de comer a las cabras y gallinas.

Una vez terminada la parada obligada, seguimos con nuestro camino y nos adentramos en el Cuadro de Quartell, donde hemos podido ver flamencos descansando y disfrutado del entorno, muy preparado para la visita de los amantes de la naturaleza.

Este espacio natural es la entrada a la zona de turberas, que incluso son explotadas de forma industrial. Atravesamos el espacio por completo y continuamos por nuestro camino, por la vía de servicio paralela a la CV-320, hasta su cruce con la AP-7, donde giramos en dirección Almenara.
En nuestro caso, hemos tenido un fuerte viento en contra que nos ha dificultado la marcha y hacía complicado alcanzar el cartel de límite de provincia para adentrarnos en Castellón.

Una vez allí, hemos girado por el Camí Escorredors, para adentrarnos en la marjal de Almenara, donde, al alcanzar el karting de Casablanca, terminaba nuestra ruta.

Ruta variada, sin desniveles, pero con sorpresas, como la necesidad de cruzar por en medio de los campos y hacer equilibrios sobre una viga para cruzar una acequia… Y dónde destaca tanto la visita a la hípica como el cruce a través de las turberas, en las que hemos podido ver flamencos.
